AMARRES

CINCO RECETAS PARA AMARRAR AL SER QUERIDO

1- Con tela y cabellos.

Si tienes la suficiente intimidad con la persona que amas,
toma un pedazo de su ropa interior y
únelo con otro de la tuya;
amarra los trozos con cabellos de ambos y
guárdalos en un cajón, donde la persona no pueda verlo,
pues se rompería el efecto.
Si no existe intimidad, y por lo tanto
te resulta difícil conseguir un trozo de su ropa interior,
elabora el amarre de la siguiente forma:
Obten cabellos de la persona amada y átalos al pedazo de tela
de tu ropa interior y durante la noche que lo hagas,
pon un vaso de agua encima.
Con este rito se consigue que los pensamientos de la persona amada
se unan a los tuyos, al menos mientras dura el efecto.

2- Con una cinta roja

Toma una cinta roja de 50 centímetros aproximadamente, y
cada día, empezando un viernes, haces un nudo y
lo dejas al lado de la almohada o el colchón donde duerme la persona amada.
Si ella no duerme en tu casa, pero la visita, trata de que se siente sobre ella,
durante siete días seguidos.
Al noveno día, la atas a la pata de la cama donde tú duermes,
pronunciando la frase siguiente:
" Para tu bien, quédate aquí. Yo sabré quererte y defenderte para siempre. Amén"

3- Con hojas de lirio blanco, una fotografla y una cinta azul

Necesitas hojas de lirio blancos, un pedazo de tela de tu ropa interior y
el retrato de la persona que quieres y deseas,
escribiendo en el anverso su nombre completo.
Coloca todo esto en un vaso y cúbrelo con un pedazo de tela blanca,
que atarás al vaso mediante una cinta azul con siete nudos.
Una noche de luna llena, entiérralo todo.

4- Con tela, retratos y siete clavos

Trata de conseguir un pedazo de ropa de la persona que quieres amarrar.
Ponlo en la puerta de tu casa, atravesándolo con siete clavos, y
comienza a barrer la pieza hacia adentro de la casa, si es posible, hasta tu cuarto.
Cuando estás allí, la recoges y le pones un poco de tu perfume.
Después, debes mantener el secreto y enterrarla junto con retratos de ambos.

5- Con una figura de cera, un retrato, cinta blanca y miel

Con barro o cera, haz una figura que represente a la persona que quieres amarrar,
poniendo el retrato de la persona en la cabeza del muñeco.
Acto seguido, coloca un retrato tuyo y átalo con una cinta blanca al muñeco.
Mantenlo en la cabecera de la cama por tres días, y
el primer viernes dejas caer sobre él unas gotas de miel y lo entierras.